EL LINCE IBÉRICO

EL LINCE IBÉRICO

EL LOBO

Es un felino de aspecto grácil, con patas largas y una cola corta con una borla negra en el extremo que suele mantener erguida moviendola en momentos de peligro o excitación. Sus características orejas puntiagudas están terminadas en un pincel de pelos negros rígidos que favorece a su camuflaje al descomponer la redonda silueta de su cabeza.

También son características las patillas que cuelgan de sus mejillas. Aparecen a partir del año de vida, cuando apenas cuelgan por debajo de la barbilla y aumentan de tamaño con la edad. Los machos tienen las patillas y los pinceles negros más largos que las hembras.

Existen tres clases de pelaje:

  • Mota fina: con numerosas manchas de pequeñas y repartidas de manera uniforme y de manera densa, que tienden a concentrarse en los laterales.
  • Mota gruesa A: las manchas son mas grandes y tienen cierta tendencia a disponerse en líneas, apareciendo dos o más parejas de motas de mayor tamaño a nivel de los hombros.
  • Mota gruesa B: las motas son del mismo tamaño que en la mota gruesa A, pero no hay ninguna ordenación específica ni las manchas de los hombros.

 

El lince ibérico es el único carnívoro especialista en conejos. Esta especie le aporta del 80 al 90% de su alimentación. También consume, perdices, pequeños mamíferos y otras aves. La aparición de estas presas en su dieta depende de la época del año, de la disponibilidad de presas y de la zona.

Por el peso, el 93% de la presa del lince ibérico durante la estación del verano está compuesto por conejos, que sufren en determinada época la mixomatosis. La proporción de conejos en la dieta disminuye levemente en los meses del invierno, cuando el número de conejos están en un punto bajo anual. En este tiempo, cazan cervatillos y muflón juvenil. En las marismas del Coto de Doñana, a lo largo de la costa sudoccidental española, los patos son un recurso alimenticio estacional importante desde marzo a mayo, durante la época de cría.

Las principales amenazas sobre la especie son la mortalidad inducida por el hombre, sobre todo por los vehículos, pero también por caza furtiva directa, instalación de cepos y lazos dirigidos a otras especies, envenenamiento ilegal, etc.

Desde el año 2000, han muerto en Doñana 57 linces, 24 de los cuales fueron atropellados. El índice de mortalidad es alto en las carreteras que unen Matalascañas con las poblaciones cercanas.. La cifra es elevada si tenemos en cuenta que el número de linces que habitan en el parque no supera el medio centenar. Cuatro de cada diez linces atropellados mueren en estas carreteras, ya que la vía atraviesa una de las zonas que utilizan los linces para sus desplazamientos.

La reducción de las poblaciones de conejo como consecuencia de la mixomatosis, neumonía vírica, así como la ganadería intensiva, con la consiguiente sobreexplotación del estrato herbáceo, que limita a su vez las poblaciones de conejos y repercute en los linces ibéricos es también una amenaza a tener en cuenta. Para evitar atropellos se han instalado ecoductos.[]

El lince ibérico fue declarada especie en peligro de extinción en 1986 por el centro de seguimiento de la IUCN. Este estatus se mantuvo en las revisiones periódicas de este organismo hasta 2002 en que se cambió a una categoría de mayor amenaza, En Peligro crítico[.] Es la única especie de felino catalogado en esta categoría de la Lista Roja de la UICN.

Eligen las madrigueras  lugares bien protegidos y escondidos como  los árboles huecos. La gestación dura de 65 a 72 días, de lo que se deduce que la época del nacimiento se sitúa entre los meses de marzo y abril. Las camadas suelen constar de una a cuatro crías, siendo lo más habitual dos cachorros. A las cuatro semanas la madre lince cambia de madriguera, y a los dos meses los cachorros a partir del segundo mes va con su madre en las cacerías.Son independientes a los 7 ó 12 meses pero  permanecen en su territorio natal hasta los 20 meses. Suelen sobrevivir a la independencia entre uno y dos linces por hembra.

Las hembras pueden criar en su primer invierno, pero la época de la primera reproducción depende de factores  ambientales. En una población de alta densidad, como la de Doñana, la edad en la primera reproducción pero es imprecindible que la hembra tenga ya un territorio. Esto es  debido a la muerte o a la expulsión de un residente. Es posible que una hembra no se reproduzca hasta transcurridos cinco años de edad, y curiosamente  cuando su madre muera y tenga un territorio se reproducirá  Suelen vivir unos 13 años, siendo fecundos hasta los 10 años.