Basilisco Verde

Basilisco Verde

 

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Según la leyenda el Basilisco era un animal mitológico, con cuernos de serpiente, patas de gallo, alas espinosas y cola en forma de lanza. Era considerado como el rey de las serpientes y se le atribuía la propiedad de matar con la mirada. Un remedio ideado para limpiar de tan temible animal a la tierra consistía en vestir a un hombre con una armadura de espejos: cualquier basilisco que se le cruzara en el camino vería su mirada reflejada en los espejos y moriría. El basilisco era un producto de la abominable unión de un gallo con una serpiente de poderes maléficos, la cual ponía un huevo que era custodiado por un sapo.

Extinta la villanía del animalito…aunque el Basilisco actual es un reptil bien más real, su graciosa anatomía todavía se parece a la de un pequeño e inofensivo dragón. El Basilisco Verde es una especie de lagarto nativo de América Latina. Su hábitat natural abarca desde México a Ecuador, en los bosques tropicales de Panamá, Costa Rica y Nicaragua. Estos lagartos son arborícolas y prefieren habitar zonas cercanas a fuentes de agua. Eligen las orillas de pequeños ríos o arroyos, donde retozan durante el día, y duermen por la noche sobre los arbustos que tienden sus ramas por encima del agua

Bajo el nombre de basilisco, se engloban cuatro especies de lagartos que se pueden diferenciar por el color de la piel y la forma de la cresta. El color base en este basilisco es verde, más intenso sobre la cabeza, los costados y los apéndices, y está salpicado por manchas verde claro. Distintos tonos verdes recorren el cuerpo del basilisco, incluso algunas rayas pardas adornan su cola. Ligeros tonos amarillos engalanan su abdomen, ofreciéndole mayor colorido. Los machos poseen una cresta doble que, al acercarse a la madurez, experimenta un gran desarrollo que le da al animal una apariencia señorial. Además de ésta, dispone de otra que se prolonga desde el cuello hasta el final de la cola. Posee garras estilizadas pero fuertes.

Es un reptil que no crece demasiado, cuando llega a la edad adulta no supera los 80 cm, incluyendo la larga cola que es una de sus características. El carácter nervioso y acelerado es un rasgo del carácter de nuestro ‘dragón’ casero. Los basiliscos son algo delicados y no toleran demasiado el contacto con el hombre. Este pequeño saurio es muy asustadizo y ante la menor amenaza, salta de las ramas donde reposa zambulléndose en el agua, para buscar refugio.

Lo que los hace realmente peculiares es que, gracias a unas escamas especiales que tienen en la base de las patas traseras, pueden correr sobre la superficie del agua cierta distancia antes de nadar. Esta increíble velocidad que puede alcanzar mientras corre es la mejor arma para escapar de los depredadores y para atrapar los diferentes insectos que le sirven de alimento. Esta sorprendente maestría le ha hecho merecedor del apodo del ‘Lagarto de Jesucristo’. El macho es muy territorial. Tiene la costumbre de mover su cabeza hacia arriba y hacia abajo como señal de advertencia o para atraer a posibles parejas

Los basiliscos son animales insectívoros. La dieta debe basarse en grillos, que son su comida favorita, ofreciendo como variante, gusanos de seda, cucarachas de campo, saltamontes, etc. Todos los insectos deben ser de criadero. Es indispensable espolvorear los insectos antes de ofrecerlos con suplemento de calcio y vitaminas para reptiles. Verduras como la zanahoria o el nabo, y frutas como la manzana y o el plátano, serán perfectos para completar la dieta de nuestro ‘dragoncito’.

Se pueden incluir en la dieta crías de ratón, ya que son muy ricos en calcio, pero de forma ocasional, por ejemplo dos veces al mes. Los basiliscos que aún no son adultos ingerirán insectos de menor tamaño como moscas de la fruta.